04 Junio 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.

Tras siete años de desafíos académicos, económicos y de accesibilidad, el joven colombiano obtuvo su título en la Universidad de Montemorelos y reafirma su deseo de servir a Dios y a la iglesia.

El pasado 17 de mayo, Felix Villalba recibió el título de Licenciado en Teología otorgado por la Universidad de Montemorelos, en México, culminando una trayectoria académica marcada por desafíos económicos, barreras de accesibilidad y una constante dependencia de la providencia divina.

El 17 de mayo, Félix Villalba recibió el título de Licenciado en Teología otorgado por la Universidad de Montemorelos, culminando siete años de esfuerzo, perseverancia y fe.

Nacido prematuramente en Bucaramanga, perdió la visión debido a un desprendimiento de retina en ambos ojos. Desde su infancia enfrentó los retos propios de una sociedad que no siempre está preparada para responder a las necesidades de las personas con discapacidad visual. Sin embargo, ni las limitaciones físicas ni las dificultades económicas lograron apagar el llamado que sintió de servir a Dios.

Su experiencia espiritual tomó un rumbo definitivo en 2012, cuando junto a su madre, María Esther Delgado Rodríguez, fue bautizado en la Iglesia Adventista de La Joya, en Bucaramanga. Tres años más tarde, durante un campamento dirigido a personas con discapacidad visual, sintió el llamado al ministerio pastoral.

Aunque inicialmente soñaba con estudiar música, comprendió que Dios lo estaba conduciendo hacia otro propósito.

Una puerta que Dios abrió

Tras graduarse del bachillerato en 2016, Félix intentó iniciar estudios teológicos en Colombia. Sin embargo, las limitaciones económicas parecían cerrar todas las posibilidades.

Fue entonces cuando conoció al pastor Edgar Redondo, quien en ese momento se desempeñaba como presidente de la Unión Colombiana del Norte. Después de escuchar su historia y conocer su deseo de prepararse para el ministerio, Redondo le recomendó contactar a la Universidad de Montemorelos, institución que ofrecía la Licenciatura en Teología en modalidad virtual.

Líderes de la iglesia acompañan a Félix Villalba durante la presentación de un mensaje espiritual

"Al conversar con Félix y ver su condición tan especial, pero más especial aún sus ganas, sus sueños y anhelos de estudiar, de prepararse y de conocer más de la Palabra de Dios, me pareció bueno acudir a la Universidad de Montemorelos", recordó Redondo.

Convencido de su potencial, el líder adventista también facilitó el acercamiento con la universidad para que conocieran el caso y pudieran brindarle el acompañamiento necesario.

La recomendación resultó decisiva.

Según relató la docente Lorena Neria, directora de UM Virtual, Félix contactó a la institución hace aproximadamente siete años para preguntar si una persona con discapacidad visual podía cursar la carrera utilizando herramientas tecnológicas adaptadas.

Aunque inicialmente existían interrogantes sobre los desafíos académicos y tecnológicos que implicaría el proceso, comenzó tomando una asignatura y posteriormente avanzó hasta completar toda la licenciatura.

"Él maneja la tecnología increíblemente. Nada se le atoró, nada lo desanima. Tiene un espíritu emprendedor y valiente increíble", destacó Neria.

Gracias al programa ACUDE, iniciativa impulsada por UM Virtual para apoyar a estudiantes con discapacidad, Félix pudo continuar sus estudios y desarrollar experiencia ministerial en colaboración con su iglesia local. Durante las ceremonias de graduación recibió además materiales especialmente elaborados en braille como reconocimiento a su logro académico.

Un camino sostenido por la fe

Lo que siguió durante los siguientes siete años fue una sucesión de desafíos y providencias.

A medida que avanzaba en la carrera, los recursos económicos escaseaban. Sin embargo, una y otra vez aparecieron personas, iglesias y hermanos de fe dispuestos a apoyar el sueño que Dios había colocado en su corazón.

Félix Villalba junto a sus padres, quienes lo acompañaron y apoyaron durante el proceso que culminó con la obtención de su título como Licenciado en Teología.

En varias ocasiones, cuando parecía imposible cubrir los costos académicos, descubría que alguien ya había realizado el pago correspondiente.

A ese respaldo se sumó el apoyo incondicional de su madre, quien acompañó cada etapa del proceso y se convirtió en uno de sus principales pilares espirituales.

La formación tampoco estuvo exenta de retos académicos. Adaptar materiales de estudio, superar barreras tecnológicas y responder a las exigencias universitarias requirió disciplina y perseverancia. Uno de los mayores desafíos llegó durante la elaboración de su trabajo final de investigación, que tuvo que corregir en múltiples ocasiones antes de recibir la aprobación definitiva.

A pesar de las dificultades, nunca perdió de vista el propósito que lo impulsó a iniciar el camino.

Inclusión que transforma vidas

La historia de Félix se suma a la de otros adventistas con discapacidad visual que han abierto camino dentro de la educación y el servicio cristiano. Entre ellos se encuentra Víctor Vergara, oriundo de Caucasia, quien estudió Teología en la década de 1990 gracias al apoyo de la Asociación Centro Occidental y actualmente se desempeña como docente de Ética y Formación Religiosa.

Durante su formación teológica, Félix Villalba combinó sus estudios con el servicio activo en distintas congregaciones, fortaleciendo su experiencia ministerial y su compromiso con la misión de la iglesia.

Para el pastor Redondo, historias como estas demuestran que Dios continúa llamando a personas dispuestas a superar circunstancias adversas para colocarse al servicio de la misión.

"Pudiera no tener su vista física, pero tiene una visión que viene del cielo, una visión superior que le permite ver mucho más allá que muchos de nosotros", expresó.

El Pr. Redondo destacó además que el esfuerzo realizado por Félix durante estos años evidencia el carácter y la determinación necesarios para servir a Dios.

"Ese esfuerzo inmenso que hizo durante estos siete años demuestra que tiene la fuerza y el corazón para ser un instrumento valioso en las manos de Dios", afirmó.

El pastor Robinson Pelufo, quien trabajó junto a Félix Villalba en el distrito de Campohermoso, destacó su profundo amor por Dios, su compromiso con la misión y su permanente disposición para apoyar la predicación del Evangelio, el discipulado y el fortalecimiento de las iglesias del distrito. Además, resaltó su cercanía con las congregaciones y su disposición constante para servir donde fuera necesario.

Asimismo, Pelufo enfatizó los dones de organización, planificación y servicio que caracterizan a Félix, así como su responsabilidad y perseverancia frente a los desafíos personales que ha enfrentado. “Su ejemplo demuestra que cuando una persona responde con fe al llamado de Dios, Él abre caminos para desarrollar los dones que ha puesto en cada ser humano”, afirmó. El pastor expresó además su convicción de que el ministerio de Félix será una bendición para la iglesia y una fuente de inspiración para muchas personas.

Hoy, después de alcanzar una meta que durante años pareció inalcanzable, Félix continúa convencido de que el verdadero valor de su experiencia no está en el título obtenido, sino en la oportunidad de servir.

"Muchas veces el título no es lo importante para servir a Dios. Lo que realmente importa es la actitud y la disposición", afirma Felix.

Su historia recuerda que la inclusión va más allá de los discursos. Se convierte en realidad cuando las oportunidades se abren, los talentos son reconocidos y las personas encuentran espacios para responder al llamado que Dios les ha hecho.

Para Félix Villalba, el camino apenas comienza.






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